En el artículo anterior de esta serie vimos por qué, para muchos autónomos, contratar un plan de pensiones merece la pena: el salto en el límite de deducción fiscal (hasta 5.750 € al año) lo ha convertido en una herramienta mucho más atractiva desde la reforma de 2022. Ahora toca la pregunta práctica: si decides dar el paso, ¿qué opciones hay en el mercado y en qué te tienes que fijar?
Antes de empezar, una aclaración importante: este artículo no es una recomendación de inversión personalizada. Compara características objetivas —comisiones, tipo de gestión, estructura— para que tengas la información necesaria y decidas con criterio propio o con ayuda de un asesor financiero.
Qué mirar antes de elegir un plan
Con más de 3,3 millones de autónomos en España y una oferta cada vez más amplia, conviene fijarse en cuatro factores antes de decidir:
- Comisiones totales. Es, con diferencia, el factor que más impacto tiene a largo plazo. Una diferencia de solo un 0,5% anual en comisiones puede suponer miles de euros menos en el capital acumulado al llegar a la jubilación, simplemente por el efecto del interés compuesto durante 20-30 años.
- Tipo de gestión. Gestión indexada (sigue un índice de mercado de forma pasiva, comisiones bajas) frente a gestión activa (un gestor decide dónde invertir, comisiones más altas, sin garantía de mejores resultados).
- Estructura para autónomos. Si buscas aprovechar el límite ampliado de 5.750 €, necesitas combinar un plan individual (hasta 1.500 €) con un Plan de Pensiones de Empleo Simplificado o PPES (hasta 4.250 € adicionales). No todas las entidades ofrecen ambos productos.
- Aportación mínima y flexibilidad. Como autónomo, tus ingresos pueden variar mucho de un mes a otro, así que interesa poder aportar de forma puntual o periódica sin mínimos elevados.
Roboadvisors y neobancos: la opción de menor coste
En los últimos años, varias plataformas digitales han irrumpido con planes de pensiones indexados de comisiones muy inferiores a las de la banca tradicional. Son, hoy por hoy, la referencia en cuanto a coste:
Indexa Capital. Es el roboadvisor con mayor patrimonio en planes de pensiones en España. Su plan específico para autónomos tiene una comisión de gestión del 0,36% y de custodia del 0,05%, con un coste total medio que ronda el 0,49-0,52% anual, todo incluido. Ofrece un plan de «ciclo de vida» (ajusta automáticamente el peso entre acciones y bonos según tu edad) o una opción 100% renta variable, según tu perfil de riesgo. Se puede empezar a invertir desde 50 €.
MyInvestor. El neobanco de Andbank España fue el primero en comercializar planes de pensiones indexados en España. Sus dos planes propios más conocidos —uno que replica el S&P 500 y otro que replica el índice global MSCI ACWI— tienen una comisión total del 0,38% (0,30% de gestión + 0,08% de depositaría), con un compromiso de que el coste total no supere el 0,49%. La aportación mínima es de solo 10 €, lo que lo hace especialmente flexible para ingresos irregulares. También cuenta con una opción de «cartera permanente» para perfiles más conservadores, con una comisión algo más alta (en torno al 0,60%).
Finizens. Ofrece hasta cinco carteras de planes de pensiones indexados según perfil de riesgo (de conservador a agresivo), con una comisión de gestión variable que va bajando a medida que aumenta el capital invertido, siguiendo el mismo modelo que otros roboadvisors. Al tratarse de un seguro, el dinero se custodia a través de Caser, una de las aseguradoras de referencia en España.
La banca tradicional: más presencia, comisiones más altas
Entidades como Santander, BBVA o CaixaBank también ofrecen planes de pensiones específicos para autónomos, normalmente en dos variantes: una más conservadora (mayor peso en renta fija) y otra más orientada a renta variable. Sus ventajas suelen ser la atención presencial y la integración con el resto de productos bancarios que ya tengas contratados. El inconveniente es el coste: es habitual encontrar comisiones de gestión notablemente más altas que las de los roboadvisors —en algunos casos por encima del 1%—, lo que a largo plazo reduce de forma significativa la rentabilidad neta acumulada.
Planes especializados para autónomos
Existen también productos pensados específicamente para el colectivo, como los de algunas mutualidades y aseguradoras del sector agrario o profesional, que combinan el plan de pensiones con coberturas adicionales (por ejemplo, seguros vinculados a la actividad). Suelen tener un patrimonio gestionado menor y, por tanto, algo menos de diversificación que los grandes roboadvisors, pero pueden interesar a quien valore las coberturas añadidas por encima del coste mínimo.
Traspasar un plan antiguo no tiene coste fiscal
Si ya tienes un plan de pensiones contratado —por ejemplo, uno tradicional con comisiones altas que llevas años sin revisar—, es importante saber que el traspaso entre planes de pensiones es gratuito y no tiene ningún impacto fiscal: no se considera un rescate, así que no tributa. El proceso se gestiona online desde la nueva entidad, indicando el banco de origen, y suele completarse en pocos días.
Cómo aprovechar al máximo el límite de autónomo
Para llegar a los 5.750 € anuales deducibles, necesitas dos productos: un plan de pensiones individual (hasta 1.500 €) y un PPES (hasta 4.250 € adicionales). No todas las entidades comercializan ambos, así que si tu objetivo es maximizar la deducción fiscal, conviene comprobar antes de contratar que la entidad elegida ofrece la combinación completa, y no solo el plan individual.
Como siempre en decisiones de este tipo, lo que funciona para un autónomo no tiene por qué ser lo mejor para otro: depende de tu nivel de ingresos, tu tolerancia al riesgo y tu horizonte hasta la jubilación. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, consultar con un asesor financiero independiente es la opción más prudente.