Cada vez más autónomos desarrollan su actividad desde casa. Diseñadores, consultores, programadores, abogados, arquitectos o creadores de contenido comparten una misma duda: ¿qué gastos de la vivienda pueden deducirse?
La respuesta es sí, pero no todos los gastos son deducibles ni pueden aplicarse sin cumplir determinados requisitos. La normativa establece reglas específicas para la deducción de suministros, alquiler, comunidad, IBI y otros gastos cuando la vivienda también se utiliza como lugar de trabajo.
En esta guía te explicamos qué puedes deducir, cómo calcularlo y qué documentación conviene conservar para evitar problemas con Hacienda.
¿Quién puede deducir gastos de la vivienda?
Pueden hacerlo los autónomos que desarrollen su actividad desde su vivienda habitual y hayan comunicado a la Agencia Tributaria que una parte del inmueble está afecta a la actividad mediante el modelo censal correspondiente (036 o 037).
La deducción solo afecta a la parte de la vivienda destinada al trabajo, no a toda la vivienda.
¿Qué gastos son deducibles?
1. Suministros
Es uno de los gastos más habituales.
Incluye:
- Electricidad.
- Agua.
- Gas.
- Internet.
- Teléfono fijo (cuando proceda).
La Ley del IRPF establece una regla específica para estos gastos: se puede deducir el 30 % de la proporción de la vivienda afecta a la actividad, salvo que pueda acreditarse un porcentaje diferente.
Ejemplo
Imagina que:
- Tu vivienda tiene 100 m².
- Utilizas un despacho de 20 m² exclusivamente para trabajar.
La parte afecta a la actividad es del 20 %.
Si pagas 150 € al mes en suministros:
150 € × 20 % × 30 % = 9 € deducibles al mes.
Este porcentaje puede variar si eres capaz de demostrar un uso profesional superior.
2. Alquiler de la vivienda
Si vives de alquiler y utilizas una parte de la vivienda para desarrollar tu actividad, puedes deducir la parte proporcional de la renta correspondiente al espacio afecto, siempre que se cumplan los requisitos legales y dicha afectación esté correctamente declarada.
3. IBI
Si eres propietario, puedes deducir la parte proporcional del Impuesto sobre Bienes Inmuebles correspondiente a la superficie destinada a la actividad.
4. Comunidad de propietarios
Las cuotas de comunidad también son deducibles en la misma proporción que la parte de la vivienda afecta al negocio.
5. Seguro del hogar
La parte proporcional de la prima del seguro puede ser deducible cuando protege una vivienda parcialmente afecta a la actividad económica.
6. Amortización de la vivienda
Si eres propietario, también puede resultar deducible la amortización de la parte del inmueble destinada a la actividad, conforme a las reglas fiscales aplicables.
¿Cómo se calcula la parte deducible?
En la mayoría de los casos se utiliza el porcentaje de metros cuadrados destinados exclusivamente a la actividad.
Por ejemplo:
- Vivienda: 120 m².
- Despacho: 18 m².
Porcentaje afecto:
18 ÷ 120 = 15 %
Ese porcentaje se aplica a los gastos de titularidad (IBI, comunidad, seguro, amortización y, en su caso, alquiler), mientras que en los suministros se aplica además la regla específica del 30 %, salvo prueba en contrario.
¿Qué requisitos exige Hacienda?
Para aplicar correctamente estas deducciones es recomendable:
- Haber declarado la afectación parcial de la vivienda a la actividad.
- Destinar ese espacio al desarrollo de la actividad profesional.
- Conservar las facturas de los gastos.
- Registrar correctamente los gastos en la contabilidad o en los libros de registro.
Gastos que suelen generar más dudas
Internet
Puede deducirse conforme a las reglas aplicables a los suministros cuando el servicio está vinculado a la actividad y se cumplen los requisitos exigidos.
Teléfono móvil
Si utilizas una misma línea para fines personales y profesionales, la deducción puede resultar difícil de justificar. Lo más recomendable es disponer de una línea exclusiva para la actividad.
Mobiliario
Son deducibles los bienes destinados al despacho profesional, como:
- Escritorio.
- Silla ergonómica.
- Estanterías.
- Lámparas.
- Archivadores.
Si su importe supera los límites establecidos para bienes de inversión, la deducción se realizará mediante amortización.
Errores frecuentes
Estos son algunos de los errores que más problemas generan en una comprobación:
- Deducir el 100 % de los suministros sin justificación.
- No comunicar la afectación de la vivienda.
- No conservar facturas completas.
- Incluir gastos personales como si fueran profesionales.
- No poder acreditar qué parte de la vivienda se utiliza realmente para trabajar.
Una buena organización documental facilita la defensa de las deducciones ante la Agencia Tributaria.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que tener una habitación exclusiva para trabajar?
No existe una obligación de disponer de un despacho independiente, pero sí debe existir una parte de la vivienda destinada al desarrollo de la actividad y correctamente declarada. Cuanto más claramente identificable sea ese espacio, más fácil será justificar la deducción.
¿Puedo deducir toda la factura de Internet?
Con carácter general, no. Si el servicio también tiene un uso personal, la deducción deberá ajustarse a las reglas aplicables y al grado de afectación a la actividad.
¿Puedo deducir reformas de la vivienda?
Dependerá del tipo de obra y de si afecta al espacio destinado a la actividad. Algunas mejoras pueden tratarse como una inversión amortizable en lugar de un gasto deducible inmediato.